Durante la semana pasada la ubicación estratégica de la UCT, en la Av. Alemania ha servido para que los movimientos mapuches la ocupen como espacio para sus movilizaciones (si no me equivoco, también durante el 1 de mayo se la utilizó para protestar debido nuevamente a su ubicación).
Al momento de hablar de un tema tan complejo y en muchos casos tan ajeno como el mapuche, hay que hacer algunas aclaraciones previas, o más bien, algunas distinciones. Una cosa es un ideal de fondo, el derecho que tienen los mapuches a ser reconocidos como tales, a ser respetados, a oponerse a todo aquello que va contra su cultura y su forma de vida; y otra cosa son las movilizaciones, las que muchas veces caen en una violencia excesiva y contraproducente.
Pienso que cuando uno sabe que actua con la verdad, no necesita la violencia. Es el otro el que ocupa la violencia para ocultar su mentira. Y detrás del movimiento indígena hay muchas verdades:
- Los chilenos somos racistas.
- Los chilenos los hemos oprimido a lo largo de nuestra historia.
- Los chilenos nos hemos burlado de las diferencias culturales y raciales.
- Los chilenos los hemos negado como seres humanos con dignidad.
- Los chilenos ocupamos la justicia a nuestra medida.
- Para los chilenos el bien superior es en bien económico.
Por otra lado, al interior de las universidades, muchos de quienes participan de las movilizaciones, por ejemplo, en favor de los PPM, no tienen idea de por qué lo hacen. Me parece son “consumidores de rebeldía” y no auténticos rebeldes, ya que después de tirar la piedra y esconder la mano, vuelven a clases como si nada… y sin cambiar nada en el mundo… y sin cambiar ellos tampoco.
Estoy convencido que cualquier cambio social pasará siempre por poder demostrar frente a la opinión pública que se posee una superioridad moral. Y cuando se actua con violencia esa superioridad moral se pierde,así como la ha perdido la sociedad chilena sobre la mapuche a lo largo de la historia, así como la pierden en la actualidad quienes participan en actos violentos para defender a los PPM.
Aquí el tema no es tratar al gobierno chileno con violencia, sino el poder posicionar en la opinión pública que hay personas que tienen derechos y que están siendo vulnerados por el gobierno; que hay personas que desean vivir, y están al borde de la muerte; que hay personas que sienten un apego profundo por la Tierra, y tienen que salir al exilio para no ser acusados de terroristas en Chile.
¿Cómo podemos mostrar que tenemos una verdad, si ni siquera nosotros somos capaces de escuchar?
Algunos links para informarse:

















