Una estudiante me pidio hacer una pequeña reflexión por correo que ahora comparto con ustedes:
Desde mi perspectiva en la actualidad hay tres visiones sobre la participación de los ciudadanos. En primer lugar, participar según la lógica del mercado, donde solo aquellos que poseen recursos tienen derechos; los demás, tienen que subordinar sus deseos a la explotación en el mundo del trabajo. Por lo que es una participación muy limitada y muy orientada.
Luego, en segundo lugar, está la lógica del Estado y de la política. Hay una participación política,ligada a la militancia, aunque en la militancia solo tienen sentido en la medida en que se tiene la capacidad técnica y política para gobernar, y no una militancia por valores. Con esto quiero señalar que a los partidos políticos no les importa la ciudadanía, excepto en tiempo electorales.
La mirada desde el gobierno es más amplia, al menos se debe manifestar una cierta preocupación social; en ese sentido la participación puede ser vista como una estrategia para focalizar mejor los recursos cumpliendo mejor las expectativas de los ciudadanos; pero por otro lado, es una reducción de la participación dejando de lado los ideales y expectativas de cambio sociopolítico de los ciudadanos.
Finalmente, está la lógica de la ciudadanía,manifestada en diversas organizaciones de la Sociedad Civil, que en estos momentos puede expresar de mejor forma el sentir sociopolítico de la ciudadanía y sus deseos de cambio, pero que tiene fuertes límites entre el mercado que acapara los recursos y el estado que tiene su propio proyecto de sociedad cerrado. Precisamente su principal defecto es su falta de coherencia y de trabajo en conjunto. Vivimos en una sociedad marcada por el individualismo y en donde nadie de la sociedad está excento de pensar únicamente en su propio beneficio.
















