La mayor parte de las investigaciones sobre la sociedad del conocimiento, o más bien, respecto del avance o del retroceso de sociedades como la nuestra en su avance o integración a la sociedad del conocimiento, no tienen o desarrollan de forma muy implícita sus contenidos teóricos. Pero en cambio, prácticamente todas se vinculan con una forma específica de entender el desarrollo, y que tiene que ver con la posibilidad de integrarse a las redes económicas globales y al comercio internacional. Por tanto, el uso de las tecnologías es un medio para conseguir otro medio (la integración económica global) y no directamente el desarrollo (ya que como lo muestra la realidad económica global, integrarse a los mercados globales nos arrastra cíclicamente a crisis). Y al ser medios para otro medio, finalmente no responden a nuestros propios intereses:
A ESOS INTERESES NO REVELADOS, NO EVIDENTES, PARA LA INVESTIGACIÓN, ES HACIA DONDE DEBERÍA ENFOCARSE UNA PERSPECTIVA CRÍTICA DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.
Pero por otra parte, debido a que las visiones críticas desconfían de la tecnología al ser estas fuente potencial de alienación y obviamente también de control, no aparece un discurso crítico articulado sobre sociedad del conocimiento y menos sobre nuevas tecnologías de información y comunicación.
Es evidente que las tecnologías son hoy en día, de forma primordial, fuentes de integración a una economía globalizada fuera de nuestro control; y aunque no siempre sea evidente para el usuario, y sin ser un paranoico, hay diversos mecanismos de control y censura sobre los usuarios, pero:
EL USO DE TECNOLOGÍA EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO PUEDE SER TAMBIÉN CRÍTICO, YA QUE PUEDE CONFRONTAR TANTO LAS FALSAS INTEGRACIONES GLOBALES COMO BUSCAR CONCIENCIA Y LIBERACIÓN A TRAVÉS DE FORMAS MÁS COLABORATIVAS Y SOLIDARIAS DEL USO DE TECNOLOGÍAS.
Precisamente, el que la industria global de la tecnología y comunicación se preocupe cada vez más de controlar y restringir a sus usuarios, es que estos están usando la tecnología de forma crítica, o al menos es un indicio de que hay otros fines diferentes a los que vienen preestablecidos de fábrica.















