Ahora intento continuar esa reflexión, a partir de lo que propone Santos en su artículo: Desigualdad, exclusión y globalización: hacia la construcción multicultural de la igualdad y la diferencia (publicada en la carísima editorial Trotta).
Existe un Racismo Tecnológico: Toda la discusión sobre tecnologías hoy en día pasa inevitablemente por el papel que juega en la economía del conocimiento. De esta forma, la tecnología estaría situada en el eje de la desigualdad, es decir, en la desigualdad del trabajo y del acceso. Sin embargo, al estar asociada también con un proceso de aprendizaje (conocido como alfabetización digital) se transforma en un factor de exclusión cultural. En este sentido es que Santos habla tanto de una raza tecnológicamente retrasada (es decir, el efecto cultural), como de una subclase tecnológica (es decir, el efecto económico). Es muy interesante el cruce que puede hacerse con Castells para caracterizar las “diferencias raciales”, en la medida en una raza tendría “únicamente” una existencia física y la otra tendría además una existencia virtual como flujo de información conectado cultural y económicamente con el proceso de globalización hegemónica.
Algunas Diferencias Culturales estarían convirtiéndose en Materia Prima:A lo largo de la modernidad, ciertas formas culturales han sido destruidas a través de la asimilación o a través de su negación (exterminio). Debido a los avances tecnológicos actuales, especialmente la biotecnología, pasan de la exclusión cultural a la integración económica, pero en una condición extremadamente desigual: se convierten en materia prima en la medida en que sus saberes tradicionales o genéticos tienen valor de mercado, especialmente en el ámbito de la biotecnología. La Tensión del Espacio Electrónico: Sin embargo, a pesar que la tecnología está principalmente al servicio del proyecto hegemónico dominante, es todavía un espacio de tensión y disputa que desplaza a quienes efectúan acciones o promueven formas de conocimiento-otros, a un espacio de exclusión social. Esto es lo que comentaba en la nota anterior respecto a los cada vez más frecuentes conflictos por la propiedad del conocimiento (propiedad intelectual), y más recientemente, de internet como espacio de expresión pública sometido a fuertes represiones y censuras. Un Nuevo Espacio Tiempo para la Organización y la Lucha Social: Ya que el espacio local-nacional se encuentra en una crisis múltiple que no puede ser resuelta autónomamente por los estados, las diversas organizaciones sociales deben procurar llevar la lucha y la organización social al espacio donde sus problemas se generan: el espacio global. En este sentido la utilización del espacio electrónico por las organizaciones es fundamental. Como se pone de manifiesto en relación con el racismo tecnológico y la tensión respecto al uso, el principal conflicto proviene de la asimetría con que se llega al espacio electrónico; y algo que no se explicita en el mencionado artículo, pero que sí está presente en otros aspectos de la obra de Santos, la necesidad de una nueva epistemología ecológica para utilizar tecnologías.
“…si alternativas técnicamente comparables tienen implicaciones distintas en términos de distribución de poder, y si ocurre alguna disputa entre trabajadores y capitalistas (o sus representantes técnicos, los ingenieros), tiende a ser escogida aquella que favorece el control del procesos por estos últimos.”
Dagnino, Cruvinel y Tahan.
Sobre el marco analítico-conceptual de la tecnología social
(Traducción propia)
No sólo en relación a las disputas productivas en el mundo del trabajo, ya que cómo vemos hoy en día, en la medida en que hay disputas tecnológicas entre capitalistas y usuarios de tecnologías que desarrollan alternativas de uso diferentes y más efectivas, existen disputas en torno a la pérdida del control sobre el consumo.
Interesante charla en TED que explica por qué las nuevas leyes en Estados Unidos para regular la copia ilegal son una mala idea. En inglés con subtítulos en inglés.
“La desigualdad implica un sistema jerárquico de integración social (…) la exclusión presupone un sistema igualmente jerárquico pero dominado por el principio de la exclusión: se pertenece por la forma de ser excluido.”
B. Santos, Desigualdad, Exclusión y Globalización: Hacia la construcción multicultural de la igualdad y la diferencia.
Partiendo del supuesto que la propuesta de Boaventura de Sousa Santos pretende la transformación de la sociedad trascendiendo el capitalismo, uno de los elementos que define su trabajo ha sido precisar cuáles han sido los problemas que la misma lógica capitalista genera. Esos problemas de base son la desigualdad y la exclusión.
Por una parte, la desigualdad está en el centro de la lógica económica del capitalismo en donde el trabajo es el que genera los “rangos tolerables de desigualdad social”, los que son enfrentados por medios políticos coherentes con la lógica capitalista (entre la socialdemocracia y el neoliberalismo), o por su intento de superación desde la izquierda.
Sin embargo, estos problemas de origen económico sólo han sido coherentes (tiempo pasado) en el contexto social europeo y norteamericano, ya que las demandas sociales por la igualdad nunca han podido ser exigidas de forma completamente democrática en el resto del mundo, donde se impone una lógica cultural de control de la desigualdad a través del trabajo (y más recientemente a través del consumo) sin la construcción de los acuerdos sociales y políticos necesarios para hacerlo tolerable, y por lo tanto sin la capacidad efectiva de generar mejores condiciones de igualdad (dentro de la lógica del capitalismo).
Por otra parte, el problema en el trasfondo que no fue entendido inicialmente por la izquierda, es el de la exclusión, que en palabras de Santos, es más bien un problema cultural-civilizatorio. Occidente ha impuesto un modelo homogéneo de universalización sin asumir las diferencias con el resto del mundo, y por tanto, al intentar imponer la integración a la modernidad (subvertida en capitalismo), imponen también las condiciones para la exclusión de ella. De esta forma, nos encontramos con diversas culturas que son negadas bajo la exigencia de la integración a algo que nunca podrán ser a menos que no se acepten a sí mismos. (En este contexto puede entenderse que se generen procesos de integración a la lógica del capitalismo pero que consciente o inconscientemente nieguen o rechacen los mecanismos de control del capitalismo consumista. El efecto es la criminalización de las nuevas formas de acción ciudadana.
Un ejemplo de ello es lo que sucede con Megaupload y con las leyes para controlar internet hoy en día; ya que cualquier acción que afecte las lógicas cerradas del consumo capitalista (donde ya no existe libertad, sino control sobre el consumo) es subvertido en delito; pero a su vez va generando nuevas formas de acción y nuevas formas de conflicto social.
Es en esas nuevas tensiones sociales al margen del capitalismo a las que hay que prestar atención, porque en ellas es donde surgen las pistas para confrontar la exclusión civilizatoria).