Archivos para ‘Ética Política’

mayo 24, 2009

Sobre Miguel Ángel Beltrán

Los medios de comunicación nos soreprendieron ayer con la expulsión de Miguel Ángel Beltrán, colombiano, docente de la Universidad Nacional de Colombia, y por estos días, estudiante postdoctoral en la UNAM acá en México. Fue a hacer sus trámites migratorios y sin jucio alguno fue sometido a una extradicción express en una acción coordinada de los gobiernos de México y Colombia. Inesperado e indignante que se te condene sin poder acceder realmente a la justicia.

Comparto con ustedes esta carta de un académico que lo conoció en su país de origen y del que me reservo el nombre por ahora:

beltran

MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS, MI AMIGO

Bogotá, 24 de mayo de 2.009

La última conversación que tuve con Miguel Ángel fue hace poco más de un año, al concluir el seminario conmemorativo de los 150 años del natalicio de Emilio Durkheim, del cual fue uno de los organizadores y al que asistí por invitación suya. Hablábamos de una de las ponencias sobre la que estábamos de acuerdo en que, por no tomar con el debido cuidado la distinción entre lo sagrado y lo profano, se consideraba como hechos religiosos algunos que claramente no lo eran en tanto no comportaban esta distinción.

Luego sentenció:

- Para Durkheim en las sociedades modernas lo único sagrado es el derecho a la vida.

Controvertí:

- No, precisamente lo que señala Durkheim es lo paradójico de la modernidad: no puede sustentar el derecho –ni siquiera el derecho a la vida- en un fundamento sagrado sino que requiere apelar a un cimiento profano y que, sin embargo, tenga la fuerza vinculante de lo sagrado. A mi juicio este no es otro que el uso público de la razón.

Dialogamos sobre la necesidad que todas estas discusiones no se quedaran solamente en la memoria de los asistentes al evento sino que trascendieran; acordamos explorar la posibilidad de publicar las ponencias de manera conjunta entre las universidades Nacional de Colombia y de Caldas.

Pero, ¿por qué esto es importante? ¿Para qué sirve determinar si el derecho moderno puede o no tener un fundamento sacro?

Con Miguel Ángel iniciamos nuestra carrera de Sociología en el segundo semestre de 1.983. No recuerdo exactamente si nos conocimos antes o después del cierre de la Universidad Nacional luego de los trágicos acontecimientos del 16 de mayo de 1.984, que se prolongó por cerca de un año y durante el cual fueron cerrados los servicios de cafetería y de residencias universitarias. Lo que sí recuerdo son las reuniones del grupo que formamos, Cátedra Libre, en mi apartamento de las Residencias 10 de mayo, las únicas que no fueron cerradas por estar fundadas en un contrato de comodato entre la Universidad y el Ministerio de Justicia y que funcionan en un edificio del Centro Nariño que fue declarado por el Congreso Nacional como monumento en homenaje a los estudiantes de todos los tiempos que han luchado por la libertad de Colombia, como reza en la placa de piedra que aún se encuentra en la entrada del inmueble.

Con Cátedra Libre organizamos varios seminarios sobre los movimientos sociales: movimiento campesino, movimiento obrero y movimiento armado. Nos unía la idea de que el conocimiento es condición imprescindible para una vida, individual y colectiva, que merezca reconocerse como realmente humana. También que el conocimiento es producto de la controversia entre las más disímiles comprensiones de un mismo hecho, por esto nuestros eventos siempre han sido foros para la más amplia discusión; incluso soportamos la crítica de aquellos que nos calificaban de parlantes de los intelectuales que postulaban posiciones diametralmente opuestas a las de sus afectos.

Conocí su familia en la celebración de su título de Licenciado en Historia de la Universidad Distrital de Bogotá, allí supe que su padre era pensionado de la Policía, su madre se dedicaba al cuidado del hogar y no, como lo han dicho algunos periódicos en internet, guerrilleros. Se equivocan también al señalar que Miguel Ángel estudió en la Unión Soviética por dos razones: la primera por que fue en México donde hizo su maestría y su doctorado y, segundo, porque cuando cursó estos estudios la Unión Soviética ya no existía.

Reanudamos los diálogos al regresar de México, esporádicamente mientras trabajó en la Universidad del Cauca, más continuamente cuando laboró en la Universidad de Antioquia; en ambos casos ingresó luego de superar los respectivos y exigentes concursos docentes.

De ésta última, la Universidad de Antioquia, recuerdo que hablamos sobre las amenazas que tuvo que enfrentar por parte de algunos estudiantes que consideraban que las notas reprobatorias eran una persecución personal y política. Miguel supo superar esta situación y ganarse el respeto de los educandos haciendo lo que sabe hacer: enseñando, es decir, compartiendo el legado que nos han dejado nuestros ancestros de todas las latitudes y enriqueciéndolo para dejarlo a disposición de aquellos que nos sucederán.

Ya en Bogotá, luego de superar otro concurso docente exigente, el de la Universidad Nacional de Colombia, entre las actividades a las que se vinculó está la organización del IX Congreso Nacional de Sociología en Colombia, iniciativa que venía siendo impulsada por la Universidad Santo Tomás y la Red de Facultades y Departamentos de Sociología –RECFADES- y que logró el decisivo impulso con la participación de Miguel Ángel. Recuérdese que este congreso fue posible en 2.006 después de 15 años de haberse realizado el anterior y contó con la participación de destacados sociólogos de talla mundial, para señalar solo algunos: Michel Wieviorka, presidente de la Asociación Internacional de Sociología; Enrique de la Garza, de México; Abraham Maguenzo, de Argentina; y Alain Touraine, de Francia.

Hasta aquí he destacado la capacidad organizativa de Miguel Ángel, su estatura intelectual puede constatarse en su producción, empezando por las ponencias elaboradas para los eventos señalados, cuestión que no es frecuente encontrar: que quien organiza a la vez se exija presentar su elaboración intelectual sobre los temas tratados.

Basten estos pocos recuerdos para expresar mi indignación por la forma como ha sido presentado MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN VILLEGAS: desde su fotografía retocada, sus datos personales y familiares, su trayectoria intelectual, todo ello para hacerlo aparecer como un delincuente de la peor laya. Indiscutiblemente que, como lo indica el lánguido comunicado de la Vicerrectoría de la Universidad Nacional, Miguel Ángel sabrá responder por sus acciones pero de lo que no puedo estar tan seguro es que su causa se ajuste a los estrictos cánones del debido proceso, ojalá me equivoque en esto último puesto que me temo que este hecho sea el inicio del tercer período de la llamada seguridad democrática: confundir la libertad de investigación y de cátedra con el terrorismo, la ciencia con el delito y la sociología con el crimen.

Convoco a la comunidad sociológica a pronunciarse sobre estos hechos, a mostrar la talla intelectual y personal de Miguel Ángel, a velar porque se lleve a cabo un proceso con todas las garantías procesales y bajo la más amplia veeduría, a que reciba los cuidados médicos para garantizar su salud, en últimas, a impedir que este hecho -sumado a las crecientes amenazas y atentados sobre las comunidades universitarias- se convierta en el punto de no retorno de la censura sobre las universidades y, con ello, sea imposible el ejercicio público de la razón, único fundamento profano para la convivencia civilizada.

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mayo 10, 2009

Una cita sobre navajas

favorita

“Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.”

Disculpen la molestia…Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza

Eduardo Galeano

Visto en MapuExpress

mayo 7, 2009

Perry Anderson y una Evaluación del Marxismo

Acabo de terminar la lectura de “Consideraciones sobre el Marxismo Occidental”, de Perry Anderson, quien fuera director de la New Left Review. Quisiera destacar un par de ideas que me parecen muy interesantes en este panorama general del marxismo que el autor ofrece. Primero, la definición de dos momentos claves en el desarrollo y orientación del marxismo, con una etapa inicial claramente definida por la preocupación económica y la crítica del capitalismo, donde las obras de Marx y Engels son fundamentales. Luego, la etapa donde el marxismo se orienta más claramente hacia la política y la toma del poder a través de la revolución, donde aparece con mayor peso la figura de Lenin y no en menor grado Trotsky. Pero luego, en segundo lugar, empieza un periodo histórico que hace variar fundamentalmente la reflexión del marxismo y sus preocupaciones. Es el contexto que se inicia entre guerras y con la aparición del facismo y el nazismo que impiden por medio de la violencia el desarrollo de revoluciones proletarias; por otra parte, la consolidación de democracias capitalistas que, al contrario de lo que pensó Marx, tuvieron la suficiente estabilidad económica para impedir cualquier intento de revolución. Al mismo tiempo, el terrible efecto sobre la reflexión intelectual política que significó Stalin y la construcción de un partido comunista internacional controlado desde la URSS y que impidió o limitó una reflexión de los intelectuales marxistas sobre la coyuntura política, fuera la que fuera. Es así como surge lo que Anderson denomina Marxismo Occidental, completamente alejado de las preocupaciones económicas y políticas de la primera etapa, se orientan hacia la filosofía y la estética, y por tanto, alejándose completamente de las preocupaciones del proletariado, se convierte en un marxismo desarrollado fundamentalmente por burgueses y para burgueses. Pero Anderson concluye con la posibilidad que en ese momento se vislumbraba como un reencuentro entre el marxismo y la revolución en Occidente (más bien Europa) y por tanto, con la superación de este marxismo reducido a la filosofía y la estética en ese auge de las revolucionario que se dio a fines de los 60 y que se extendió hasta principios de los 80. Ahora sabemos que, luego de los intentos de revolución volvió a aflorar el facismo (sobretodo en América latina) y superado el facismo, se retomó la democracia capitalista en todas partes en los años 90. Lo que debemos preguntarnos ahora es si las experiencias políticas nacidas de una práctica popular e indígena en América latina en la actualidad, muy diferente a la reflexión inicial de Marx, tiene algo de coherencia con el materialismo histórico. Debemos preguntarnos también si las clásicas visiones de temas económicos y políticos tienen algo que enseñarnos todavía. Es relevante considerar la crítica a la transformación ideológica de la cultura, uno de los principales aportes del Marxismo Occidental. Pero fundamentalmente, hay que aprender del pasado, y acercarnos a Gramsci, encarcelado por el facismo en Italia, y no olvidar que ya en dos ocasiones en el pasado, en dos momentos y en dos lugares históricos diferentes, se ha impuesto por la fuerza y la violencia sobre los intentos populares de liberación social y económica. Tampoco hay que olvidar la falta de reflexión crítica que instauró el stalinismo, algo que no puede permitirse y que tampoco debería ser posible en el momento actual, donde es necesario transparentar los fallos, los errores de los proyectos revolucionarios en curso en nuestro continente.

enero 5, 2009

Frente al odio y la muerte, ¿qué?

monoUna persona que admiro mucho es Edward Said. Admiro lo que he podido conocer de él: su vida, sus libros, sus actitudes frente a la situación política de su país: Palestina, su coherencia hasta la muerte. En realidad, si no hubiese llegado a mis manos casi por casualidad su libro Representaciones del Intelectual, que reúne una serie de conferencias para la BBC, probablemente nunca habría empezado a escribir este blog.
Es por eso que frente a lo que sucede en este momento en la Franja de Gaza, no puedo más que sentir una profunda rabia. Leía en el blog de Saramago lo poco que podemos hacer con las palabras, lo poco que le podemos exigir,  y en realidad es algo que podemos aplicar a todas las formas de arte, como los esfuerzos de Said y Barenboim por hacer música con judíos y palestinos: ¿de qué sirve que un grupo de jóvenes toquen juntos si después la música es silenciada por el odio y la muerte?

Lo que sucede en la Franja de Gaza es profundamente desesperanzador: sobre el futuro de la humanidad, sobre el respeto de los demás, sobre el propio sentido de la vida, sobre nuestra insignificancia.

Algunos links:

El objetivo de Israel.

Declaración política de las Fuerzas de la Izquierda Palestina.

Jóvenes judíos protestan contra su gobierno y son detenidos.

Saramago interpela al “cambio” de Obama… y su silencio.

Censura en facebook?

noviembre 12, 2008

Carta Abierta Escuela de Antropología

En solidaridad con mis colegas y sus estudiantes publico esta carta:

CARTA ABIERTA

Como cuerpo académico de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica de Temuco, manifestamos nuestra profunda preocupación y desconcierto por la aplicación de la Ley antiterrorista y el encarcelamiento “preventivo” de dos de nuestros estudiantes, Jonathan Vega Gajardo y Fénnix Delgado Ahumada. Creemos que tal medida es a todas luces descontextualizada y desproporcionada, especialmente considerando que los hechos por los que supuestamente se acusa a ambos jóvenes no cuentan con evidencias precisas que los vinculen a actos de envergadura “terrorista”. Por otra parte las circunstancias de sus detenciones tampoco son del todo claras e incluso uno de ellos, Jonathan Vega, al momento de ser detenido no se encontraba en el lugar de los hechos sino en su domicilio particular. En este caso específico, resulta deplorable que la prensa insista en vincularlo a los hechos acaecidos esa madrugada.

Creemos que se trata de una medida que escapa a lo razonable, toda vez que ambos jóvenes son estudiantes universitarios con una trayectoria demostrable y que según consta en esta Escuela han dedicado su tiempo y esfuerzos al logro de sus objetivos académicos. Por otro lado reconocemos en ellos, como en otros (as) estudiantes de nuestra carrera, la expresión diversa de sus intereses y compromisos sociales, todo ello en un contexto social altamente complejo y notoriamente diferenciado respecto de otros escenarios nacionales.

Sostenemos que la perspectiva de ese contexto debiera servir para situar y matizar las circunstancias en la que éstos y otros jóvenes se han visto involucrados. Como hemos señalado en diversas ocasiones las eventuales soluciones al llamado “conflicto mapuche”, no pasan en ningún caso por adoptar este tipo de medidas, todo lo contrario –lo decimos responsablemente- más bien contribuyen innecesariamente a su agravamiento.

En otro plano, hacemos un llamado a los medios de comunicación (regionales y nacionales) a establecer una visión lo más objetiva posible de los hechos, evitando el uso de calificativos inapropiados que sólo contribuyen a lesionar la imagen de los jóvenes estudiantes y de sus familias. Asimismo nos plegamos a lo dicho por la secretaria de Amnistía Internacional, Irene Khan, quien durante su paso por la región de la Araucanía señaló que estas detenciones escandalizan y decepcionan en un país que se concibe a sí mismo como democrático, y en el que supuestamente impera el estado de derecho.

También nos hacemos parte del llamado realizado días atrás por el Colegio de Antropólogos de Chile al Fiscal Nacional, en el sentido de no criminalizar con el calificativo de “terrorismo” ciertos hechos puntuales y lamentablemente frecuentes entre estudiantes universitarios y carabineros.

Como miembros de esta comunidad académica, no podemos sino manifestar nuestra profunda solidaridad para con las familias de Fénnix y Jonathan en tan amarga circunstancia, pero así también confiamos en la fortaleza y calidad humana de ambos jóvenes para que con esperanza y reflexión puedan sortear este duro momento.

Finalmente, y en ese mismo sentido, adherimos a las propuestas de articular una red solidaria que contribuya a la pronta restitución de sus derechos ciudadanos en un marco de normalidad jurídica. Exigimos que nuestros estudiantes no sean calificados ni juzgados como terroristas, por tratarse de una designación que empaña y desvirtúa su condición de jóvenes universitarios de esta región.

Firman esta carta

Gonzalo Saavedra Gallo

Héctor Mora Nawarth

Marcelo Berhó Castillo

Noelia Carrasco Henríquez

Nabil Rodríguez Migueles

Rosamel Millamán Reinao

Ximena Navarro Harris

José Zavala Cepeda

Académicos de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica de Temuco.

Temuco 7 de noviembre de 2008

DEROGACIÓN DE LA LEY

ANTITERRORISTA ¡AHORA!