enero 22, 2012

Boaventura de Sousa Santos: Desigualdad y Exclusión

“La desigualdad implica un sistema jerárquico de integración social (…) la exclusión presupone un sistema igualmente jerárquico pero dominado por el principio de la exclusión: se pertenece por la forma de ser excluido.”

B. Santos, Desigualdad, Exclusión y Globalización: Hacia la construcción multicultural de la igualdad y la diferencia.

Partiendo del supuesto que la propuesta de Boaventura de Sousa Santos pretende la transformación de la sociedad trascendiendo el capitalismo, uno de los elementos que define su trabajo ha sido precisar cuáles han sido los problemas que la misma lógica capitalista genera. Esos problemas de base  son la desigualdad y la exclusión.

Por una parte, la desigualdad está en el centro de la lógica económica del capitalismo en donde el trabajo es el que genera los “rangos tolerables de desigualdad social”, los que son enfrentados por medios políticos coherentes con la lógica capitalista (entre la socialdemocracia y el neoliberalismo), o por su intento de superación desde la izquierda.
Sin embargo, estos problemas de origen económico sólo han sido coherentes (tiempo pasado) en el contexto social europeo y norteamericano, ya que las demandas sociales por la igualdad nunca han podido ser exigidas de forma completamente democrática en el resto del mundo, donde se impone una lógica cultural de control de la desigualdad a través del trabajo (y más recientemente a través del consumo) sin la construcción de los acuerdos sociales y políticos necesarios para hacerlo tolerable, y por lo tanto sin la capacidad efectiva de generar mejores condiciones de igualdad (dentro de la lógica del capitalismo).
Por otra parte, el problema en el trasfondo que no fue entendido inicialmente por la izquierda, es el de la exclusión, que en palabras de Santos,  es más bien un problema cultural-civilizatorio. Occidente ha impuesto un modelo homogéneo de universalización sin asumir las diferencias con el resto del mundo, y por tanto, al intentar imponer la integración a la modernidad (subvertida en capitalismo), imponen también las condiciones para la exclusión de ella. De esta forma, nos encontramos con diversas culturas que son negadas bajo la exigencia de la integración a algo que nunca podrán ser a menos que no se acepten a sí mismos.
(En este contexto puede entenderse que se generen procesos de integración a la lógica del capitalismo pero que consciente o inconscientemente nieguen o rechacen los mecanismos de control del capitalismo consumista. El efecto es la criminalización de las nuevas formas de acción ciudadana.

Un ejemplo de ello es lo que sucede con Megaupload y con las leyes para controlar internet hoy en día; ya que cualquier acción que afecte las lógicas cerradas del consumo capitalista (donde ya no existe libertad, sino control sobre el consumo) es subvertido en delito; pero a su vez va generando nuevas formas de acción y nuevas formas de conflicto social.

Es en esas nuevas tensiones sociales al margen del capitalismo a las que hay que prestar atención, porque en ellas es donde surgen las pistas para confrontar la exclusión civilizatoria).

enero 21, 2012

Proyecto 52, Semana 3

Mono en Calle Uruguay

Mi modelo original, el auténtico Mono con Navaja, se perdió.

Este es su remplazo… por ahora.

Etiquetas: , ,
enero 19, 2012

Stop SOPA

enero 14, 2012

Proyecto 52, Semana 2

Mono y metal

Foto tomada en Niagara, dentro de una maquinaria agrícola oxidada y abandonada.

enero 14, 2012

La izquierda en el 2011 según Wallerstein

Muy interesante análisis de Inmanuel Wallerstein en la Jornada de México sobre lo ocurrido durante el año pasado y sus posibles proyecciones en el futuro cercano, especialmente respecto al impacto político que puede tener para la izquierda.

Por una parte, todo lo sucedido en Europa durante el año y lo crítico que es para el capitalismo el desempleo, la inestabilidad económica y la corrupción, situaciones que han producido una fuerte movilización social. Lo mismo que respecto a la primavera árabe, con dictaduras que mientras se dejaban corromper por occidente no habían recibido cuestionamientos de fondo. En Chile la discusión sobre el futuro de la educación y el rol del Estado, sin ser una discusión propia de la izquierda ha sido acogida como una bandera de lucha contra el statu quo que “cambia todo para seguir igual”, y que ha tenido algunas importantes repercusiones en otros países latinoamericanos.

Ahora el asunto es que frente a esto, la enorme división interna de las “izquierdas” hace poco viable sacarle partido a esta situación. La situación en la FECH con las facciones entre Vallejos y Boric es un ejemplo de ello.

Wallerstein señala que la izquierda está jugando sus cartas en el largo plazo, en una búsqueda casi utópica de destronar al capitalismo, sin emprender acciones políticas de corto plazo, todas ellas muy deslegitimadas.

La participación en elecciones es ejemplo de ello. Hay en la izquierda un grupo mayoritario (al menos en el discurso) que ha convertido en ilegítima la participación en elecciones, condenando como ilegítimo al capitalismo y a los gobiernos de corte liberal. Hay quienes creen que, a pesar de todo, es mejor el mal menor de una “izquierda convertida al neoliberalismo con matices sociales” que un gobierno de derecha. Hay quienes creen que, aunque sea un voto perdido, es mejor mantener la coherencia política y sólo elegir candidatos de izquierda que no negocien con el sistema establecido.

Frente a esta discusión, Wallerstein dice que hay que desarrollar una visión más estratégica de las elecciones. Sin dejar de pensar en que a largo plazo la meta es construir una sociedad otra, en el corto plazo hay que pensar en:

… los gobiernos no como agentes potenciales de transformación social sino como estructuras que pueden afectar el sufrimiento de corto plazo mediante sus decisiones en torno a políticas públicas, entonces la izquierda mundial está obligada a hacer lo posible por conseguir decisiones de los gobiernos que minimicen las penurias.

Finalmente, algo que es evidente frente a la tendencia homogeneizante del capitalismo. La izquierda no puede actuar con una receta política única sino que debe adaptarse a los diversos contextos sociales, históricos, culturales, políticos.

Más que la derecha, el problema es la postmoderna y falta de autocrítica división en facciones irreconciliables que afecta a la izquierda. Sin una búsqueda de proyectos compartidos, el descontento social no genera cambios y puede terminar contribuyendo más a la alienación que nos envuelve.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 85 seguidores