Nuestra Relación con lo Institucional

A partir de algunas conversaciones que han estado dando vuelta en estos días a raíz de algunas elecciones y de algunos proyectos, los quisiera invitar a reflexionar en torno a nuestra relación con las instituciones. No quisiera que esto fuera una propuesta cerrada, sino algo abierto al diálogo y la discusión, por eso simplemente, será un punteo (y algunas preguntas)que podremos ir enriqueciendo en el camino.

Acción de Base, desintitucionalizada
  • Vivimos en una sociedad diversa y compleja, donde complejo quiere decir, que tenemos proyectos e intenciones distintas para nuestra vida y para la vida de los demás, lo que no hace fácil la convivencia.
  • Eso implica que la mejor forma de actuar es aquella auténtica, es decir, aquella que nace de una reflexión profunda de lo que nosotros queremos hacer con nuestras propias vidas, y la peor forma de actuar es aquella sentida como impuesta desde fuera o desde arriba. Evidentemente estoy vinculando la autenticidad con la legitimidad.
  • Lo anterior significa que la mejor forma de acción es la que nace de las bases y no impuesta desde lo institucional.
  • Sin embargo, vivimos en una sociedad de relaciones, donde el relacionarnos con otros es lo esencial que hacemos, y por lo tanto ya sea por iniciativa de las bases o de la institución, se tendrá que producir algún tipo de encuentro (o desencuentro) con lo institucional.
  • ¿Cómo actuamos cuando tengamos que relacionarnos con lo institucional o cuando lo institucional se quiera relacionar con nosotros?
Crítica a lo institucional
  • Existe una cierta historia, difícil de abordar, de relaciones entre las bases y las instituciones. La misma expresión base da cuenta de esa relación.
  • Generalmente cuando pensamos en instituciones no pensamos en personas, aunque inevitablemente las hay. Ese es uno de los principales problemas, la absorción de las personas por la institución, que quedan ocultas en un objeto.
  • Al final como nos relacionamos con instituciones y no con personas, es difícil saber quién se hace cargo de los compromisos asumidos por las instituciones. Debido a eso pasa lo que pasa con Chiledeportes o antes cuando Lagos decía que “las instituciones funcionan en Chile”. ¿Cómo funcionan, quién las hace funcionar?
  • Por otra parte, esta imagen proyectada por lo institucional, donde no vemos a la persona, o vemos a la persona convertida en institución, hace que se perciba como acción oculta, secreta, con intensiones poco claras. Se genera desconfianza, y además, ¿quién nos pregunta nuestro parecer?
  • Da la impresión de que la institución se aleja de las bases, y al final se empieza a desarrollar en un espacio social completamente distinto al de éstas. Viven en mundos separados con necesidades distintas y sin muchas posibilidades de escucharse. Sin embargo, también es posible ver que existe relación entre instituciones, es decir, las instituciones se escuchan yrefuerzan entre ellas.
  • Finalmente, está la crítica a la estabilidad institucional, ya que finalmente ésta termina siendo la principal preocupación de la acción institucional, mantenerse en el poder. La relación con lo institucional puede terminarse viviendo como ceguera (completamente convertido y cooptado por los valores de la institución), o cómo rebeldía (como completo rechazo a los valores y propuestas de las instituciones).
  • ¿Es posible generalizar estas críticas a toda relación posible con las instituciones?

Es Posible la Relación y la Confianza en lo Institucional
  • Insisto con la misma pregunta con que terminaba en la sección anterior: ¿Es posible generalizar estas críticas a toda relación posible con las instituciones?
  • No se trata de hacer una defensa de lo institucional, si no mostrar que incluso dentro de lo institucional a veces se generan espacios para llevar lo marginal al centro.
  • En distintos planos y con distintos éxitos algunos ejemplo: el movimiento de los Pingüinos el primer semestre; las críticas de Fernando Flores a la corrupción dentro del PPD; el movimiento indígena y popular que ha llegado al poder en Bolivia y que en estos momentos desarrolla una crítica dentro de los márgenes institucionales ( a todo esto, que está pasando por un momento crítico en relación con los sectores enriquecidos del país).
  • Un asunto fundamental en la relación con lo institucional es apelar a las personas, hacer que actuen como personas y no como objetos, como engranajes de una maquinaria. Es decir, hacer que actuen auténticamente.
  • El segundo elemento es la conexión de la base con lo institucional. De la forma que operan las instituciones que criticamos, generan apoliticismo y apatía. Al contrario, las bases deben ser políticas y comprometidas.
  • Ahora, ¿cuál es la acción política y comprometida más relevante que pueden realizar las bases hoy en día?
  • No creo que sea la rebeldía y el rechazo a veces violento de lo institucional. Al contrario, eso genera, 1) la criminalización de las bases, y 2) una justificación para que lo institucional siga haciendo lo que quiere y le quite cada vez más espacio a lo popular.
  • Lo popular debe ser público (y publicitado), y debe ser evidente una acción en que se promueven valores distintos (como se ha dicho antes, auténticos y legítimos).
  • Lo popular debe procurar generar mecanismos de fiscalización de lo institucional.
  • Finalmente, es necesario también un espacio de autocrítica, ¿cómo ocupan las bases su propio poder? ¿Qué ha pasado históricamente cuando las instituciones cambian?
  • Simplemente es el mismo poder que cambia a unos privilegiados por otros.
  • Para construir una sociedad distinta a la actual, hay que actuar de forma distinta a la actual (ya que porque actuamoscomo actuamos,estamoscomo estamos): esto significa una defensa de la desobediencia. Las bases en vez de preocuparse de criticar a lo institucional, deben procurar vivir como desean sabiendo que son auténticos y que cuentan con la legitimidad de lo popular, y que su acción traerá consecuencias.
  • Según como entiendo la desobediencia, no consiste fundamentalmente en actuar con violencia, sino que aceptar las consecuencias (la violencia sobre sí mismos) de actuar coherentemente.
  • Eso hace que quienes actuen en las instituciones no puedan actuar única y exclusivamente desde lo institucional, hay que sacar a la gente de su puesto en la máquina e invitarla a reflexionar sobre sus propios valores.
  • Creo que bajo ciertas condiciones, con una sociedad más abierta y participativa, es posible hacer actuar de forma distinta a lo institucional.

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