Valor 3: desobediencia civil

“Por ahora no deseo sino comprender, si es posible, cómo puede ocurrir que tantos hombres, tantas aldeas, tantas ciudades, tantas naciones, sufran de cuando en cuando un tirano solo, que no tiene más poder que el que se da él mismo; que no tiene más poder que su causar daño, y en tanto que aquéllos han de querer sufrirle; y que no sabría hacerles mal alguno, sino en tanto en cuanto prefieren mejor sufrirle que contradecirle. Hecho extraordinario y, sin embargo, tan común -y por esta razón hay que dolerse más y sorprenderse menos- es ver un millón de millones de hombres servir miserablemente, teniendo el cuello bajo el yugo, no constreñidos por una fuerza muy grande, sino en cierto modo – parece- encantados y prendados por el solo nombre de UNO…”

Discurso de la servidumbre voluntaria (Contra Uno). Etienne de la Boëtie.

Un valor muy significativo para la construcción de alternativas políticas reales es el de la desobediencia civil. No la entiendo como una práctica específica de desobedecer la autoridad cuando esta tiene prácticas ilegitimas, sino más bien como una actitud permanente de atención frente a la autoridad preguntándose: ¿por qué en este momento debo obedecer a la autoridad?

Es evidente que la política y la democracia se basan en el respeto a ciertas normas del juego, entiendo que la desobediencia civil cuestiona, no las reglas del juego, sino la actitud moral de quien ejerce el poder. Como muestra la clásica cita de la Böetie una actitud usual en la política, y en muchos otros ámbitos de nuestra existencia es el acostumbramiento. Aceptamos algo no porque sea bueno, sino porque se ha vuelto una costumbre.

En Chile nos acostumbramos a una disputa política cerrada Alianza o Concertación, no hay más. Nos acostumbramos a la idea de que no hay otro modelo de desarrollo posible para nuestro país.

Pero en realidad, la alerta que debemos tener respecto de la autoridad debe ir más allá de las propias opciones políticas, debe ser permanente. Es lo que ocurre hoy en día con Chávez en Venezuela, que es un proyecto político alternativo, referente y respaldo para América latina, pero que ha desarrollado prácticas personalistas que van más allá de los límites de lo aceptable en democracia. Una democracia no se construye en base a personalismos y la perpetuación en el poder, se construye a partir de un proyecto que podamos dejar como herencia, donde otros podrán continuar nuestra tarea, y por lo tanto, procurando construir liderazgos alternativos, opciones para el futuro.

La desobediencia civil es el valor que implica un estado de alerta permanente respecto a la legitimidad del poder y a nuestro acostumbramiento a obedecerle.

https://helderbinimelis.files.wordpress.com/2008/07/ch-db041.jpg


Temas relacionados:

Valores Sociales Dominantes.

Valor 1: Mandar Obedeciendo.

Valor 2: Libertad de colaborar, solidaridad social.

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