Cómo funcionan las patentes: entre el mercado y la política internacional

Durante todo el año se ha venido hablando de las guerras de patentes, especialmente respecto a las empresas de teléfonos celulares y tablets, en donde el primero demanda al segundo a la vez que es demando por un tercero en un proceso muy complejo de patentes cruzadas casi imposible de entender, ya que para que funcione alguno de esos dispositivos se requieren al rededor de 250 mil patentes según señala la BBC.

Intentaré precisar una forma de entender como se puede situar un país como Chile en este contexto global de uso de patentes en economías globales y que, después del acuerdo de propiedad intelectual de la OMC (conocido como ADPIC), tiende a la estandarización mundial de leyes (algunos dirían “armonización”; otros “homogeneización”).

En Chile se ha hecho hincapié en asociar propiedad intelectual e innovación, sin tener en cuenta que la discusión, mucho más compleja,  tiene que ver tanto con la forma en que se organizan los mercados en torno al uso de las patentes y con el rol político desempeñado por los estados, en que también hay casos de utilización de patentes con fines de política internacional.

Mercados y Patentes

Respecto a los mercados, Cimoli y Primi (2007) señalan que la discusión sobre las patentes debe tomar en cuenta los tipos de mercados para el conocimiento existentes (que serían 3: Mercados de Tecnología, Mercados de Ciencia; y Mercados Secundarios de Ciencia y Tecnología). En cada uno de ellos hay una racionalidad de mercado, un comportamiento predominante para el uso de las patentes y barreras de entrada.

El valor de las patentes en relación a la protección de las innovaciones y la generación del conocimiento está relacionado con los dos primeros tipos de mercado, y las barreras de acceso a estos mercados están relacionadas con la adquisición de licencias y capacidades instaladas. Desde mi perspectiva, cuando se habla de patentes en el contexto de América Latina, se habla de su uso en Mercados de Tecnología y de Mercados de Ciencia, y por tanto, vinculado a los problemas que de ahí aparecen: los costos de pagar por licencias, y las capacidades no instaladas para generar más conocimiento e innovación.

Mercados Secundarios de C&T

Sin embargo, los peces grandes, los que se comen unos a otros por el control del conocimiento a través de las patentes, juegan en los Mercados Secundarios de Ciencia y Tecnología. Según los autores mencionados, aquí los productos tecnológicos derivados de las patentes tienen cada vez menos valor, y en realidad, son las mismas patentes las que se vuelven transables en la medida en que se usan estratégicamente para adquirir y mantener posiciones en el mercado  de C&T, defendiéndose de otras innovaciones semejantes, bloqueando el acceso a determinados mercados a ciertos actores, o con patentes que son “despertadas” en determinadas circunstancias para cumplir funciones estratégicas.

En este contexto grandes empresas adquieren empresas más pequeñas ya que con ello adquieren una cartera de patentes, o al fucionarse grandes empresas se discute cuál es el aporte en materia de patentes que entregan. En el mismo sentido es que se ocupa la estrategia de licencias cruzadas entre grandes empresas de ciencia y tecnología con lo que se controla el mercado y se impide que nuevos actores ingresen a competir. Puede apreciarse entonces que aquellos mercados donde las patentes operan con mayor valor, son cada vez menos competitivos y cada vez menos abiertos al ingreso de aparecidos, desde la perspectiva que nos interesa, de actores que provengan de países en desarrollo como el nuestro.

Decíamos recién que para que una tablet o un celular funcionen se requieren al rededor de 250 mil patentes. En Chile, durante la década pasada el año que más patentes se concedieron en el país fue el 2000 con 769, aunque de ellas, 720 fueron registradas por extranjeros y sólo 49 por residentes en Chile. Queda claro con ello que Chile no tiene ningún peso en ningún mercado del conocimiento y por tanto está completamente ausente de este tercer tipo de mercado secundario de C&T del que recién hablábamos. Lo mismo puede decirse para casi cualquier país del continente.

Uso de Patentes en Política Internacional

Hay otro uso que algunos países han dado recientemente a las patentes y que es muy interesante de difundir. Esto es, en política internacional como elemento de negociación. Una de las cosas que cambió profundamente a partir del mencionado acuerdo de propiedad intelectual de la OMC, es que los acuerdos internacionales se vuelven vinculantes tanto en lo que se refiere a la necesidad de adaptar las leyes al nuevo entorno internacional como en lo que se refiere a que se adscriben a los mecanismos internacionales de resolución de conflictos, en este caso, de la misma OMC.

Brasil había presentado hace algún tiempo (2002)  un reclamo contra Estados Unidos en la OMC, ya que este segundo país estaba subvencionando a sus productores de algodón, afectando por tanto los precios internacionales de este producto y perjudicando a los productores de Brasil y otros países africanos que no podían pagar a su vez subvenciones a sus propios productores. Lo que hacía Estados Unidos, contrariando el libre comercio, era intervenir en el mercado alterando los precios por medio de la acción estatal. Frente a esto, Brasil demanda a Estados Unidos en la OMC, y como ellos no responden a la petición de este organismo, Brasil es autorizado para fijar sanciones equivalentes a sus pérdidas en el ámbito del comercio que le parezca más relevante, y se elige el de la propiedad intelectual, en específico, referido al software. Frente a ello, Estados Unidos en este momento está negociando con Brasil respecto al algodón para evitar la sanción referida a propiedad intelectual.

En este caso puede apreciarse que hay un uso político de las denominadas patentes de software que es muy interesante en la medida en que permite romper con asimetrías existente en el mercado global. Parece que, sin embargo, este tipo de estrategias políticas tienen sentido cuando un país ha podido desarrollar de forma significativa sus mercados de C&T, que es lo que creo que sucede con Brasil; y a la vez, tienen que ver con la existencia de mercados internos grandes, algo que también se da en Brasil. Lo otro tiene que ver con la voluntad política de oponerse a determinados proyectos de desarrollo, algo en lo que Brasil y Chile en este momento están muy distanciados.

Conclusión Preliminar

Para pensar en el desarrollo e innovación, hay que pensar en políticas relacionadas con tipos de mercados del conocimiento; y en cómo desarrollar estrategias políticas para acceder a mercados menos competitivos y ya controlados.

Cimoli, M., & Primi, A. (2007). Technology and intellectual property: a taxonomy of contemporany markets for knowledge and their implications for development. CEPAL.
Navaja Puukko de doktor
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