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La indetenible caminata a una reforma política

Tenía ganas de ver hace varios días esta conferencia de Lawrence Lessig y hoy finalmente lo hice…realmente es una de las mejoras TED Talks que he visto.

La sola idea inicial nos dará para pensar:

Se gastaron 475 millones de dólares para resolver un problema que puede aparecer en un chip de computadora, 1 de cada 360.000.000.000 veces.

¿Por qué no invertimos entonces por “depurar” el “código” de nuestra democracia donde esos problemas aparecen en todas las ocasiones?

Obviamente su respuesta tiene que ver con la esperanza en una sociedad mejor, absolutamente recomendable.

 

Una pregunta sobre tecnología a Boaventura de Sousa Santos

imagesComo saben, hace tiempo que vengo trabajando sobre la obra de Boaventura de Sousa Santos; y recientemente, como parte de su Proyecto Alicia, ha creado una sección llamada “Pregunte a Boaventura“, donde se le puede escribir directamente  a través del sitio, al correo (alicenews@ces.uc.pt), a través de Facebook o Twitter.

A fines del año pasado envié mi consulta y esto fue lo que me respondió:

¿Cómo es posible poner las tecnologías – que tienen una fuerte presencia en nuestras vidas, pero orientadas al orden y el control social – al servicio de la emancipación social?

La encrucijada tecnológica

En 1968 Fromm señaló que nos encontrábamos en una encrucijada. Frente a nosotros se extendían dos posibles vías  de desarrollo tecnológico: Por una parte, una que nos conduciría a convertirnos en seres cada vez más dependientes de las máquinas, y finalmente funcionales a ellas; o por el contrario, una vía a la recuperación del humanismo, que pondría la técnica al servicio de la humanidad y su bienestar.

Han pasado ya 45 años desde entonces. 45 años de cambio social y de desarrollo tecnológico, por lo que es prudente preguntarse si todavía nos encontramos frente a esa encrucijada, o si el camino humanista ha sido ya completamente desechada.

La vía que nos convierte en engranajes de la máquina, según señaló Fromm, nos conduciría a sociedades extremadamente individualistas, donde a su vez, esas individualidades deberían ser ejercidas sin intimidad. Las experiencias recientes  de vigilancia tecnológica y la utilización de datos personales para ofrecernos experiencias personalizadas de consumo vinculadas al uso de nuevas tecnologías, precisamente ha ido eliminando ese espacio íntimo, y sometiendo nuestras experiencias vitales e identitarias a fuertes condicionamientos sociales.

 La vía de una tecnología humanizada, era para Fromm una posibilidad razonable; contra la irracionalidad de una tecnología abandonada a sus propios fines, a sus propias razones. Por ello, una tecnología humanizada, es en términos de Fromm, una esperanza. Podríamos decir también una utopía o el…

erich-fromm“…deseo de alterar profundamente nuestras prácticas económicas y sociales con la modificación de nuestro enfoque psíquico y espiritual de la vida… su meta es la activación del individuo, el restablecimiento del control del hombre (y de la mujer, diríamos hoy) sobre el sistema social, la humanización de la tecnología.”

 Hay en esta mirada crítica de la tecnología, una coincidencia significativa con lo que propone Santos en su visión utópica de la transformación de las sociedades contemporáneas, ya que no basta con la transformación de las estructuras institucionales políticas y económicas, sino que también debemos incluirnos en la propia transformación: nuestras experiencias vitales en relación con la tecnología, es decir, de la reflexibidad personal sobre los cambios en nuestra individualidad y de la pérdida de control de nuestra intimidad.

Si la vía humanista de la tecnología, es una esperanza, una utopía, sigue tan abierta como posibilidad, que hace 45 años atrás.

Necesitamos la ética hacker: ¿dónde está?

Leyendo la excelente nota de John Biggs me recordé de la ya casi olvidada expresión de Pekka Himanen: la ética hacker.

Primero comento la nota de Biggs titulada: “Ahora es el momento para que todos los Buenos Nerds vayan en ayuda de Internet” (en inglés).

Señala que el tema de la vigilancia sobre los ciudadanos (no sólo de Estados Unidos, sino de todos quienes usamos servicios creados y alojados en Estados Unidos) es un tema urgente.

Es absolutamente necesario que los buenos muchachos y muchachas que hay por ahí y que saben de programación se pongan a jugar con el código y crean algunas aplicaciones para que podamos defendernos de las arbitrariedades de los gobiernos. Biggs señala algunas vías por donde empezar:

  • Tenemos la necesidad de encriptarlo todo. No tenerla es como dejar la ventana abierta cuando vamos de vacaciones: mensajes, discos duros, etc.
  • Transparencia y control. Los proveedores de servicios deben permitir la encriptación y tener políticas claras y transparentes.
  • Apoyar el Open Source. Hay que dejar de lado sistemas operativos y programas que se construyen con códigos cerrados y que no dejan saber cómo se programaron y qué hacen con nuestros datos en segundo plano. Hay que dejar Windows y IOS por alguna de las versiones de Linux que se adapte a tus necesidades.
  • No des permiso para ser identificado o uses hardware que te identifique. Con el auge de los smartphone estamos constantemente entregando información sobre nosotros a las empresas (y quien sabe a quién más) con o sin nuestro consentimiento, y eso es algo que debemos evitar.

Hasta ahí lo que plantea Biggs. Como decía al inicio me trajo a la memoria el libro de Himanen (que a todo esto se puede descargar legalmente acá). El asunto es que para poder asumir esos y otros desafíos que los gobiernos y las empresas nos ponen por delante al intentar poner límites y controles a internet, necesitamos personas que sientan un compromiso ético y político por la programación y desarrollen las propuestas de Biggs y todo lo necesario para volver a tener una internet libre.

No hay que olvidar que ser hacker no es sinónimo de hacer virus y cometer delitos informáticos (eso lo hacen los crackers), y tampoco tiene que ver exclusivamente con la programación. Necesitamos personas que ayuden a difundir las formas de volver a hacer libre internet. Debemos enseñarle a las personas cómo encriptar y cuál es su importancia, debemos enseñar a las personas que no da lo mismo entregarse a cualquier empresa privada (sobre todo si es estadounidense). Debemos desarrollar manuales sobre los mecanismos de rastreo de los celulares y cómo desactivarlos. Debemos pensar cómo controlar a nuestros gobiernos aplicando los mismos principios que ellos nos exigen a nosotros y más todavía: “Si no tienen nada que ocultar, no tienen nada que temer de los ciudadanos.”

Stallman, Assange y Snowden

BPWJx8uCIAEGXYh.jpg largeStallman, Assange y Snowden

Adecuación artística de palomas

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Una interesante iniciativa de adaptación. Toman las feas y molestas palomas (¿por qué se llaman así?), y las transforman en algo con contenido artístico y también político, aunque de una política más conectada con la comunidad.
Puede entenderse en como un hacking artístico, una adaptación socio artistica.