cts-portada-825x1074

Convocatoria Mesa Temática: Desafíos jurídico-políticos en entornos digitales e internet

En el contexto del IV Encuentro de la Red CTS-Chile: Cartografías Líquidas y Territorios Sociotécnicos, que se efectuará en la Universidad Austral de Valdivia, entre los días 18-20 de enero, se ha abierto la convocatoria a la mesa temática: Desafíos Jurídico-Políticos en entornos digitales e internet, la que coordino en conjunto con Sulan Wong y Julio Rojas-Mora, colegas de la Universidad Católica de Temuco. Comparto acá la convocatoria y más abajo el enlace para el envío de resúmenes. Esperamos sus propuestas.

El plazo de recepción es hasta el 27 de noviembre.

Desafíos jurídico-políticos en entornos digitales e internet

El uso de tecnologías en entornos digitales e internet abre cursos de acción social potencialmente conflictivos con la legalidad y pone de manifiesto vacíos normativos nacionales e internacionales. En el ámbito político, Internet crea expectativas en el ciudadano (digital) sobre su incidencia en cuestiones jurídico-políticas locales, nacionales y globales.

Se propone discutir respecto a temas como los siguientes:

• Ciudadanía y democracia digital: el impacto de la democracia digital, el ciberactivismo y las diversas formas en que se comprende la participación política en entornos virtuales.

• Vigilancia tecnológica gubernamental y filtraciones de Información: cuestiones en torno a actividades de cibervigilancia masiva desarrollada por los gobiernos con la excusa del terrorismo y el crimen organizado, así como los efectos en quienes se exponen a filtrar información.

• Acciones gubernamentales y sus efectos transfronterizos: los efectos que tienen sobre el funcionamiento de internet y otros entornos digitales, las decisiones judiciales de diversos países tomadas de forma soberana o integradas en acuerdos internacionales.

• La retórica de la protección de los derechos de propiedad intelectual en el entorno digital y el acceso al conocimiento y la cultura: conflictos jurídicos y políticos en torno a la criminalización de la copia y distribución de conocimiento protegido.

Coordinadores:

Sulan Wong Ramírez

(Universidad Católica de Temuco)

Julio Rojas-Mora

(Universidad Católica de Temuco)

Helder Binimelis-Espinoza

(Universidad Católica de Temuco)

 

El formulario para enviar resúmenes se encuentra al final de esta página.

cts-portada-825x1074

Convocatoria Mesa Temática: Ciencia Ficción y CTS

En el contexto del IV Encuentro de la Red CTS-Chile: Cartografías Líquidas y Territorios Sociotécnicos, que se efectuará en la Universidad Austral de Valdivia, entre los días 18-20 de enero, se ha abierto la convocatoria a la mesa temática Ciencia Ficción y CTS, la que coordino en conjunto con Martín Pérez Comisso. Comparto acá la convocatoria y más abajo el enlace para el envío de resúmenes. Esperamos sus propuestas.

El plazo de recepción es hasta el 27 de noviembre.

Ciencia Ficción y CTS

Esta mesa pretende recoger las contribuciones que la ciencia ficción (en sus diversos formatos como literatura, cine, historieta, ilustración, televisión y nuevos medios) aportan a discusiones sobre ciencia-tecnología y sociedad.

En primer lugar, la ciencia ficción resignifica nuestras relaciones entre pasado, presente y futuro. ¿Cómo se pensaba el futuro de la sociedad en el pasado? ¿Cómo pensamos el futuro en la actualidad? ¿Qué escenarios utópicos y distópicos plantea la ciencia ficción? ¿Cuáles perspectivas tenemos desde Chile para el futuro? ¿Como los estudios CTS se vinculan con los estudios de futuro?. Estas preguntas nos entregan nuevas visiones sobre la construcción del cambio socio técnico, vinculado fuertemente con las prácticas y discursos de la ciencia y la tecnología, así como con sus consecuencias culturales, políticas y económicas. En esta mesa se reciben ponencias sobre temas como:

– La influencia de la ciencia ficción en la construcción de culturas tecnológicas, especialmente en los discursos de utópicos vinculados a la retórica del emprendimiento.

– Cambios valóricos e identitarios producidos por relatos de ciencia ficción, con foco al impacto en el imaginario de latinoamérica.

– La relación entre seres humanos y máquinas en términos éticos: órganos, clonación, IA, memoria, inteligencia artificial etc.

– Las propuestas de la ciencia ficción sobre identidades sexuales, género, religiosidad, interculturalidad, entre otras.

– La vinculación de ciencia ficción con política, la discusión sobre distopías y la actualidad de la discusión sobre vigilancia y control tecnológico sobre las personas.

– En términos económicos, la discusión sobre automatización del trabajo, la robótica, el reemplazo del ser humano y la emergencia cyborg.

– Imaginarios científico-tecnológicos del pasado/presente/futuro, así como sus posibles consecuencias.

– La búsqueda de nuevos mundos (micro y macro cósmicos), así como los límites del poder científico y tecnológico en el futuro de la humanidad.

Coordinadores:

Martín Pérez Comisso

(Universidad de Chile; Universidad Diego Portales)

Helder Binimelis Espinoza

(Universidad Católica de Temuco)

El formulario para enviar resúmenes se encuentra al final de esta página.

 

img_2039

Presentación en Primavera Hacker 2016

El pasado sábado 5 de noviembre participé en el evento Primavera Hacker 2016, el que se efectuó en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Dejo acá una copia de la presentación y  la ponencia.

Enlace a presentación en formato prezi.

 

phack

Disputas tecnológicas y diversidad contextual: El poder tecnológico más allá del capitalismo
Helder Binimelis
(Ponencia)

La comprensión de la tecnología implica distinguir dos dimensiones dialécticas de su proceso de desarrollo. En primer lugar, la dimensión racional y la búsqueda de la eficiencia (que habitualmente es lo único que se entiende como tecnología); y por otra parte, la vinculación de esas eficiencias con la sociedad, es decir, con los intereses y necesidades de poder que en ella existen (los que habitualmente están definidos por patrones de desigualdad económica y exclusión cultural). Siguiendo a Feenberg (2002), denominaremos a este proceso como instrumentalización tecnológica.
En las sociedades globalizadas actuales, las interpretaciones dominantes respecto a la instrumentalización de la tecnología están habitualmente enmarcadas por el impacto institucional del trabajo y el consumo capitalistas. Sin embargo, estas estructuras institucionales, orientadas primordialmente por discursos neoliberales y de la economía del conocimiento, no están homogéneamente distribuidas en todas las sociedades provocando con ello disputas tecnológicas, es decir, procesos de competencia asimétrica entre agentes en torno a la instrumentalización de tecnologías en espacios de interacción social no homogéneos.
La distinciones habituales entre sociedades modernas y pre-modernas, desarrolladas y subdesarrolladas, centrales y periféricas, se desdibujan. El Norte y el Sur han dejado de tener una lógica geográfica. Las expectativas generadas por el capitalismo en relación a un crecimiento económico constante, asociado al desarrollo de innovaciones tecnológicas y a la creación y satisfacción de necesidades por medio de tecnología, se enfrenta con contextos sociales marcados por brechas de diverso tipo. Estas brechas no tienen un impacto exclusivo en el ámbito económico (entendido aquí como trabajo y consumo en los espacios nacionales y globales), sino que, debido a la fuerte penetración tecnológica actual, se extienden al ámbito político, comunitario e identitario, y también a la vida personal y familiar manifestándose en forma diferenciada en diversos contextos y escalas de acción social.
Para discutir sobre lo anterior, se realiza un abordaje crítico de la propuesta de Andrew Feenberg (2001; 2002; 2008; 2009; 2010): la teoría de la instrumentalización, a partir de la cual se discutirá sobre la disputa tecnológica, las condiciones de competencia asimétrica entre agentes en torno a la tecnología a través de los conceptos de código técnico y autonomía operacional.
Las definiciones de Feenberg en torno a la instrumentalización primaria y secundaria permiten conectar la tecnología con intereses sociales, dominantes o subordinados. Pero como se profundizará más adelante, los intereses dominantes no están exclusivamente determinados por el capitalismo, sino además por otras múltiples e interrelacionadas formas de dominación social, tales como el autoritarismo político, el nacionalismo, el racismo, el patriarcalismo o el machismo.
Se discutirá, sobre las limitaciones en la comprensión de los contextos sociales en la propuesta de Feenberg (Maricuonda y Molina, 2009), quien se concentra en el control capitalista sobre la tecnología, y en las distinciones entre países desarrollados (productores de los códigos técnicos dominantes) y países en desarrollo. Interpretación que, según argumentaremos, invisibiliza las diversas asimetrías tecnológicas existentes. Es decir, la existencia de otras instrumentalizaciones, de creación de códigos técnicos y de procesos de autonomía operacional, no exclusivamente al servicio del capital o de la racionalidad moderna.
Por ello, en segundo lugar, se señala que la propuesta de Santos (1998; 2003)sobre la organización de las sociedades capitalistas en espacios estructurales de acción, permite una comprensión más acabada tanto de los procesos de instrumentalización como de los de disputa tecnológica, en la medida en que se abre a la existencia de múltiples intereses, prácticas sociales, valores, formas de poder y conocimiento que se pueden relacionar con la tecnología.
Santos señala que en las sociedades capitalistas, interactuamos en (al menos) seis espacios de relaciones sociales: el espacio doméstico, el espacio de la comunidad, el espacio de la ciudadanía, el espacio del mercado, el espacio de la producción y el espacio mundial. Estos no son necesariamente todos los espacios estructurales existentes, ni se mantendrán organizados de la misma forma permanentemente, sino que están sujetos a transformaciones sociohistóricas.
En cada espacio operan formas de poder, normatividad y conocimiento que generan, a su vez, múltiples formas de desigualdad y exclusión social. Aunque cada espacio es relativamente autónomo, hay formas de poder, normatividad y conocimiento que superan sus espacios estructurales de origen, que suman fuerzas y que generan efectos transescalares (es decir, en varios o en todos los espacios estructurales); sin embargo, las consecuencias de lo anterior no pueden predecirse, ya que depende de  dinámicas sociohistóricas particulares.
Es por ello que se propone acá que la instrumentalización de la tecnología, aunque se origine en espacios estructurales capitalistas como los de la producción (instrumentalización orientada al control sobre seres y objetos de la producción) y el consumo (instrumentalización orientada a la fetichización de la mercancía); debido a procesos de transescalamiento, son sometidos a instrumentalizaciones secundarias que responden a los intereses de dominación-emancipación antes señalados: autoritarismo político, nacionalismo, racismo, patriarcalismo y machismo.
Esto quiere decir que la disputa tecnológica ocurre en relaciones sociales de interacción estructuradas en torno a prácticas sociales, organizadas institucionalmente, a través de formas de poder y estructuras normativas específicas, y que legitiman formas de conocimiento específicas. Las diferencias colectivas e individuales en las posiciones de disputa, dependen de constelaciones de poder y conocimiento en los espacios de interacción, que son siempre contextualmente diferentes. Esto quiere decir que, aunque hoy en día, todos estemos sometidos a la influencia de la producción y el consumo tecnológico, lo que nos diferencia es el conjunto de las otras formas de poder contextualizadas (como por ejemplo, la asociación del consumo y el machismo en productos tecnológicos; o la utilización de tecnologías para exacerbar conflictos raciales o nacionalistas, entre otros).
Estas formas de interacción y poder, de marcos normativos y de formas de conocimiento alternativas, implican una serie de prácticas y saberes sociales de diverso tipo (emancipatorios,tradicionales, emergentes) de uso de tecnologías orientados por valores y sentidos prácticos, o lúdico-estéticos.
Las consecuencias principales de esta disputa tecnológica son dos: a) la desadaptación a las exigencias de poder, normatividad y conocimiento dominantes, lo que genera principalmente procesos de desigualdad y exclusión tecnológica. b) la oposición a las formas dominantes de poder, normatividad y conocimiento tecnológicas, y, por tanto, el desarrollo de alternativas tecnológicas, sustentadas en formas de interacción, normatividad y conocimiento emergentes, que a su vez genera procesos de desigualdad, exclusión y criminalización.

Se ofrece una breve vinculación de los procesos de instrumentalización tecnológica con cada uno de los espacios estructurales de acción:

El espacio de la producción: a) es donde la tecnología se genera como mercancía y adquiere valor de cambio por otras mercancía. b) el uso de la tecnología está orientado a controlar y explotar la naturaleza, generando con ello su degradación. c) se usa además como mecanismo de control, explotación y degradación del ser humano. d) las consecuencias de lo anterior son la desigualdad de clase (entendida como un menor acceso a valor de cambio) y la exclusión sociocultural (entendida como control, explotación y degradación de los contextos culturales y naturales donde los excluidos viven). e) estas lógicas de control y explotación se extienden tranescalarmente más allá del espacio de la producción. f) son sometidos a control y explotación quienes no están en la frontera tecnológica de la producción. g) entran en conflicto, quienes promueven formas de producción y tecnologías opuestas al control y a las diversas formas de explotación existentes.

El espacio del mercado: a) la tecnología por razones obvias es entendida como mercancía, lo que implica su desconexión de los procesos de producción (no vemos en el producto la explotación o la degradación del trabajo), es decir, el fetichismo de la tecnología que adquiere valor por sí misma. b) la tecnología se asocia a la cultura del consumo, es decir, al proceso de autoexplotación de los consumidores por medio del cual un producto es desvinculado de su utilidad práctica y, por tanto, satisface las necesidades del mercado más que las necesidades de los usuarios. c) estás lógicas de mercantilización y consumo se extienden tranescalarmente más allá del espacio del mercado. d) el fetiche de la mercancia y la autoexplotación del consumo tecnológico afectan tanto a quienes pueden consumir como a los excluidos por razones económicas del mercado. e) entran en conflicto con quienes promueven formas de intercambio de mercancias que no impliquen fetichismo de la mercancía ni autoexplotación.

El espacio mundial: a) la tecnología se usa para conseguir posiciones de privilegio tecnológico tanto en el espacio de la producción (control global sobre la explotación y la degradación de la naturaleza y los seres humanos), como en el espacio  del mercado (control de los flujos globales de mercancía). b) la tecnología cumple acá funciones de control, explotación y generación de dependencia económica mundial. c) estas lógicas mundiales son indispensables para extender la influencia transescalar de los espacios de la producción y del mercado. d) son sometidos a las lógicas globales de explotación, degradación de la naturaleza y de los seres humanos, y de control de los flujos comerciales, aquellas economías que no están en la frontera tecnológica y que por tanto son dependientes de las reglas establecidas en entornos globales. e) entran en conflicto con ellas, los países y economías que se oponen a unas relaciones internacionales marcadas por la dependencia tecnológica, y promueven relaciones internacionales igualitarias.

El espacio de la ciudadanía: a) bajo el influjo de las lógicas hegemónicas, la tecnología es concebida como mecanismo de control y explotación política de los ciudadanos, y también como mecanismo de fetichización de la política, es decir, de una política mediática distanciada de sus mecanismos de producción, y que implica también la explotación de los ciudadanos; todo ello, orientado por la búsqueda de mantener o adquirir poder político. b) son sometidos a las lógicas de control y explotación política ciudadanos que no poseen la capacidad de navegar en los flujos de información filtrados por medios técnicos; y que por ello, son impactados negativamente por una política mediática. c) estas lógicas de control autoritario y explotación política se extienden tranescalarmente más allá del espacio de la ciudadanía. d) entran en conflicto con las lógicas dominantes de este espacio, quienes intentan invertirla, es decir, quienes por medios técnicos buscan dar el poder a los ciudadanos de controlar la política y proveer información que facilite la navegación política a los ciudadanos superando el control mediático.

El espacio de la comunidad: a) bajo el influjo de las lógicas hegemónicas, la tecnología es utilizada como mecanismo de control y explotación de identidades subalternas; puede implicar además, la transformación de esas identidades subalternas en productos de consumo, negando con ello una parte significativa de su construcción identitaria. b) La tecnología es utilizada desde la lógica dominante como mecanismo de inclusión y exclusión identitaria. c) Son sometidas a control, explotación y consumo aquellas identidades que no son capaces de adaptarse a los procesos de diálogo y disputa identitaria por medios técnicos. e) entran en conflicto con las lógicas dominantes de este espacio, quienes buscan por medios técnicos la promoción de identidades subalternas. e) estas lógicas de dominación identitaria, nacional y racial se extienden tranescalarmente más allá del espacio de la comunidad.

Finalmente, el espacio íntimo y doméstico: a) el uso de tecnología desde una lógica dominante en este espacio implicaría mecanismos de control y explotación de relaciones personales bajo lógicas patriarcales, sexualmente estereotipadas y que a su vez, potencien diferencias generacionales. b) implica también, la utilización de medios técnicos para la transformación de las relaciones interpersonales en procesos de consumo, explotación y autoexplotación. c) son sometidos a control y explotación quienes no pueden utilizar autónomamente medios técnicos en los espacios íntimos y domésticos. Esto implica por una parte, un control patriarcal de la tecnología, y por otra parte, un control generacional de la tecnología. El consumo de la intimidad funciona como explotación y autoexplotación, y como degradación de las relaciones interpersonales. d) entran en conflicto con estas lógicas quienes buscan romper con un uso patriarcal de la tecnología y promueve, por ejemplo, el cyberfeminismo; la defensa de la intimidad por medio del anonimato y la encriptación, o quienes intenten romper con la lógica de control generacional de la tecnología. e) estas lógicas machistas y patriarcales se extienden tranescalarmente más allá del espacio de la producción.

Se concluye que estas múltiples formas de opresión y resistencias en torno a la tecnología no pueden ser comprendidas de forma aislada. La distinción de Santos entre luchas paradigmáticas y subparadigmáticas puede enriquecer analíticamente la noción de “margen de maniobra”, desarrollada por Feenberg, esa autonomía relativa en el uso de tecnología que posibilitaría la resistencia (Feenberg, 2002).

Como expresa Santos (2003), una lucha que reconoce que forma parte de un todo que debe ser transformado y que por tanto pretenden cambios en la totalidad de nuestras sociedades, es una lucha por un cambio de paradigma, por un nuevo tipo de sociedad. Una lucha que se considera más relevante que las demás, es subparadigmática, es decir, pretende únicamente transformar las condiciones particulares de opresión de un grupo social, y no transformar la sociedad capitalista. Por ello es que se postula acá que no basta pensar la tecnología desde el capital, o para emanciparla del capital, si al mismo tiempo siguen existiendo otras formas de dominación que continuarán “programando” exclusiones y desigualdades en la tecnología.

Referencias
Feenberg, A., 2010. Ten Paradoxes of Technology: Techné Res. Philos. Technol. 14, 3–15. doi:10.5840/techne20101412
Feenberg, A., 2009. Ciencia, tecnología y democracia: distinciones y conexiones. Sci. Stud. 7, 63–81. doi:10.1590/S1678-31662009000100004
Feenberg, A., 2008. From Critical Theory of Technology to the Rational Critique of Rationality. Soc. Epistemol. 22, 5–28. doi:10.1080/02691720701773247
Feenberg, A., 2002. Transforming technology: a critical theory revisited. Oxford University Press, New York, N.Y.
Feenberg, A., 2001. Democratizing Technology: Interests, Codes, Rights. J. Ethics 5, 177–195.
Mariconda, P.R., Molina, F.T., 2009. Entrevista com Andrew Feenberg. Sci. Stud. 7, 165–171. doi:10.1590/S1678-31662009000100009
Santos, B., 2003. Crítica de la Razón Indolente. Contra el desperdicio de la experiencia., 1| ed. Desclée de brouwer, Bilbao.
Santos, B., 1998. De la mano de Alicia: Lo social y los político en la postmodernidad, 1a. ed. 1a. reimp. 2006. ed. Siglo del Hombre Editores, Ediciones Uniandes, Bogotá.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Robot Malvado, por ALE

Sociedad post-trabajo, IA, robots, miedo y el fin del capitalismo.¡Hum…!

Estas semanas he estado leyendo diversos comentarios sobre las consecuencias futuras de la inteligencia artificial (IA) y de los robots sobre nuestras sociedades, especialmente respecto a los efectos sobre el empleo y consecuentemente sobre el capitalismo.

Zoltan Istvan habla de los efectos desastrosos que puede generar sobre el trabajo, cuando se señala que el 90% del trabajo hoy en día efectuado por seres humanos podrá ser efectuado por robots e IA dentro de 50 años. Según este autor, ello nos llevaría a abandonar el capitalismo y  remplazarlo por alguna forma de gobierno de corte socialista, o al menos con mayor intervención estatal.

Paul Mason destaca la necesidad de modificar la relación entre trabajo y salario, y la necesidad de establecer un ingreso básico universal, lo que nos orientaría hacia cambios económicos y políticos profundos debido a la presencia de IA y robots en el trabajo.

Por su parte Doc Huston habla del temor a la IA y los robots, el que no debería referirse simplemente a la pérdida del trabajo, sino más bien a la pérdida de control sobre nuestras creaciones, las máquinas, que podrían finalmente terminar por reemplazar no a los trabajadores, si no a la humanidad. Como seres humanos, en realidad, siempre hemos sobrevalorado nuestra capacidad de controlar nuestras creaciones, y pensamos que la racionalidad científica había resuelto el problema para siempre: la predictibilidad absoluta sobre toda nuestra acción técnica. Pero como ya señaló Ulrick Beck, estamos viviendo en una sociedad del riesgo que es ciega a las consecuencias irracionales de la acción técnica. La ambición humana de mantener bajo control a los robots e IA parece, en realidad, una posibilidad incierta: ¿qué gran compañía o gobierno ha podido mantener bajo control las tecnologías que desarrolla o que usa?

Cyborg, por ALE

Cyborg, por ALE

Como soy un lector habitual de ciencia ficción y también de autores que desarrollan planteamientos críticos sobre tecnología, me gustaría discutir algunos escenarios distintos.

  1. La producción de IA y de Robots en un contexto capitalista. Producir robots e IA tiene un alto costo, quienes invierten en desarrollar esas tecnologías en un contexto capitalista procurarán obtener ganancias. Es evidente que un primer asunto es el de la propiedad intelectual, y las barreras de acceso a robots e IA las que son controladas por grandes empresas transnacionales. Un escenario posible es que el fenómeno del centro y la periferia se mantendrá como una de las constantes, ya que algunas sociedades no podrán pagar los costos de remplazar humanos por máquinas. En realidad, mantener el control de esas tecnologías, le permitirá a sus creadores generar mayores procesos de acumulación de capital y diferenciarse de la competencia. Como sucede con la mayoría de las tecnologías dominantes hoy en día, solo dos o tres actores se disputan la torta global y hacen dependientes a los usuarios de ella. ¿Por qué sería distinto en el futuro?
  2. Una Mega Brecha Digital. Uno de los fenómenos vinculados a la desigualdad y la exclusión hoy en día es que una parte significativa de la posibilidad de obtener beneficios sociales, culturales y económicos pasa por el acceso a tecnología. Quienes no pueden acceder, tienen mayores dificultades para integrarse a la sociedad. Generalmente esto se piensa en la escala individual,  pero evidentemente también existe una brecha global, que podemos observar al considerar continentes como África o sectores amplios de América Latina y Asia que no tienen los mismos niveles de integración tecnológica. Podría ocurrir en el futuro algo así como lo que describe Huxley en el Mundo Feliz, cuando habla de la Reserva Salvaje: una parte del mundo altamente conectada y controlada por la tecnología, y un mundo separado donde esos “avances” no entran, finalmente, una radical división del mundo en dos (mucho más profunda que la que ya existe hoy).
  3. Una Confrontación Política contra las Máquinas. Los Ludditas (aquellos que sienten un rechazo profundo por la tecnología) podrían adquirir una fuerza política orientada, como no, por algún tipo de populismo anti robots. Asimov describe escenarios similares en Bóvedas de Acero y el Sol Desnudo, cuando establece las diferencias entre los terrícolas que no tienen robots (hubo algún tipo de conflicto que generó un rechazo social y finalmente una respuesta política) y los espaciales, que se volvieron completamente dependientes de ellos (sociedades con humanos rodeados de robots, pero que no entran en contacto físico con otros humanos).
  4. Una mezcla. Lo expresado por Istvan, Mason y Huston considera una separación radical entre el hombre y la máquina. Por un lado están los robots e IA, y por otro los seres humanos. Si uno pierde, el otro gana. Al parecer, ninguno de ellos leyó a William Gibson o sabe quien es Masamune Shirow, ya que se olvidan de la opción que puede implicar mayores trabas éticas y valóricas, pero que a la vez, puede ser la más viable: los cyborg. Neuromante de Gibson cuenta la historia de un vaquero del cyberespacio que se conecta a redes controladas por mega corporaciones empresariales y en donde otros personajes tienen mejoras físicas. Lo mismo en el manga (luego animé) Ghost in the Shell, donde los policías protagonistas son en parte seres humanos y en parte máquinas que buscan tanto asesinos como su propia identidad. Por ello, me parece que si las capacidades intelectuales y físicas de los seres humanos serán inferiores a los robots e IA, y si existen las capacidades técnicas para hacerlo, muchos optarán por las mejoras físicas y la ampliación de la memoria y el procesamiento de información por medios electrónicos.

¿Qué otros inciertos futuros posibles?

"Internet of Things" by Wilgengebroed on Flickr - Cropped and sign removed from Internet of things signed by the author.jpg. Licensed under CC BY 2.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Internet_of_Things.jpg#/media/File:Internet_of_Things.jpg

Nuestro futuro y la tecnología

 

Un poco de futurología tecnológica. Estos últimos días me he encontrado con diversas lecturas sobre nuestro futuro y su relación con la presencia cotidiana de la tecnología. En algunos casos, la proyección es de algunos años (2020) en otras ya debería preocuparme de si seguiré por estos lados (2045).
En Xataka hablan respecto a las proyecciones de la internet de las cosas para el año 2020. Internet ya no se trata únicamente de navegación, sino de la conectividad de los aparatos que por medio de sensores y aprovechando el cada vez más fácil acceso a internet conectan desde prendas de ropa hasta automóviles, y casas. Se entiende que estas tecnologías y la información que generan facilitarán nuestras vidas, nos permitirán ahorrar energía o evitar accidentes.
Por otra parte, Business Insider se proyectan hacia el 2045 a través de las tecnologías que científicos de DARPA (Defensa Advanced Research Projects Agency) proyectan para esa fecha. Ya no se tratará de innovaciones en relación a internet y la robótica (en realidad, eso ya está sucediendo ahora), sino de tecnologías que se acercan más a nuestro imaginario de la ciencia ficción, como por ejemplo, implantes neuronales que permitirán controlar nuestro entorno por medio del pensamiento. Y no solo implantes neuronales, sino también lo que podríamos denominar “mejoras de hardware” para nuestro cuerpo. Junto con ello, un entorno donde deberemos interactuar con inteligencias artificiales que probablemente ya sean más inteligentes que nosotros.
Realmente parece ciencia ficción, aunque en realidad falta algo. En Neuromante de Willian Gibson; o en Los tres estigmas de Palmer Eldricth, esas tecnologías del futuro son descritas en su contexto, es decir, en una futurología del capitalismo en donde las tecnologías responden, antes que a las personas, a los intereses de grandes corporaciones. Esas dimensiones del futuro tecnológico están ausentes de las notas que mencioné al inicio. El acceso al internet de las cosas, es darle acceso a empresas de nuestra vida familiar y nuestras rutinas cotidianas. Si nos proyectamos al futuro imaginado por DARPA, ¿le daríamos acceso a una empresa a nuestro cerebro? ¿A nuestras ideas más íntimas?

640px-Neil_Harbisson_at_the_Science_Museum_(London)

Neil Harbisson at the Science Museum (London)” by Parentesis99Own work. Licensed under CC BY-SA 4.0 via Commons.

Everybody needs a hacker https://www.flickr.com/photos/adulau/8442476626

¿Qué es un Hacker?

Procastinado por la web me encuentro con esta recopilación efectuada por Steven Levy respondiendo a la pregunta: ¿Qué es un Hacker?

Me gustó mucho la visión amplia que propone Bruce Sterling. La idea de que todo, incluso la naturaleza, puede ser hackeado, por que todo lo humano, lo natural, tiene un código y los códigos se pueden romper. “Todo es hackeable”.

Hackers by Steven Levyhttps://www.flickr.com/photos/hiddenloop/195669198Sterling señala que el Hacker siempre debe enfrentarse a sujetos oscurantistas que buscan ponerle límites y controlarlo todo, por eso, el hack siempre genera tensiones sociales. En este sentido, una de los cambios más tristes, es que hoy en día aparece un Hack “amoral, nihilista” vinculado con el cybercrimen la cyberguerra y el cyberespionaje.

Otra idea muy interesante y que yo vinculo con la subversión es la que propone Gabriella Coleman. El hacker, usa una lógica dominante para ponerla al servicio del valor contrario. Ella habla de lo que sucede con las licencias creative commons, que toman la lógica de la defensa de los derechos de autor, y la convierten en su opuesto, la protección de la autoría y la libre distribución de las obras.

Jennifer Granick se preocupa de un asunto que es poco habitual cuando se habla de hacking. Los problemas vinculados con la exclusión social de grupos sociales. En el mundo del hacking, especialmente si se lo restringe a lo estrictamente tecnológico mujeres y minorías raciales están subrepresentados: “Los Hackers operan todavía en un mundo circunscrito por el dinero, la raza, el género, el poder económicos y el control gubernamental.”

Pero junto con los significados críticos y negativos, también hay que recordar su vinculación con la creatividad, con el juego y con el ejercicio de la imaginación por la imaginación y no por la utilidad.

Matt Mullenweg dice que un Hacker: “se aproxima a todo por lo que puede ser, no por lo que es.”

Richard Stallman dice que un Hacker es alguien que juega a hacer “algo difícil, sea de utilidad o no.”

Cierro con la idea de Andrew Bosworth: “el hacking es una forma de abordar la solución de problemas”. Esta idea en apariencia muy sencilla, tiene en realidad mucha profundidad, y se podría vincular con una postura epistemológica para abordar problemas sociales o de investigación.

Podemos juntar todos estos retasos de definiciones como fragmentos de un código, y organizarlos para crear nuestra propia definición, para agregar otras definiciones, para jugar, para subvertirlas.

 

CTS 2015 copia

II Encuentro CTS Chile: Libro de Resúmenes

El día jueves se inicia ya el II Encuentro de la Red Chile de Estudios CTS.

Les comparto el libro de resúmenes y espero que nos puedan acompañar.